Nunca había estado por estas fechas en Cantabria, y me llevé una grata sorpresa. ¿Que porqué? Sencillo. El swell acompañó todos los días, reinaba la tranquilidad en los parkings de las playas, había pósters de Bustamante en casi cada bar y las vistas eran increíbles:

Y qué decir de la crema de Orujo y de los desayunos a base de Sobaos pasiegos y café con leche grande, también llamado bañera de café con leche :p
Para los que somos medio urbanitas como yo, siempre es un alivio visitar lugares relativamente cercanos con poca presión urbanística y industrial. Además la gente en Cantabria vive más tranquila, o eso me parece cada vez que la visito.
Y es que no hay nada como levantarte con las primeras horas de sol, quitarte las legañas y ver que está entrando 1 metro glassy sin nadie en el agua, no digo que fuera así cada día, pero casi casi.
Sólo comentar que, como en todas partes, siempre te encuentras a algún Ansia que va con un longboard y que quiere pillar todas las olas, las suyas, las tuyas, las de tu colega y las de más allá. Se podría abrir un debate interesante sobre el tema: longboard o tabla corta, ¿quién pilla más? Claro está que la respuesta es relativa al que pilote la tabla. Mi modesta opinión es que hay que dejar que los demás cojan sus olas también, aunque tú lleves un tablón que te permite pillarlas desde más atrás.

Estos días hubieron sido perfectos si, como pasó este verano pasado, hubiera actuado Giorgie Dann en Liencres, pero todo no se puede tener :) Aunque con Chimo Bayo me hubiera quedado agusto también.
Leer más...